Comunidad Terapéutica del Maresme
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Autorización paterna en interrupción embarazo

Siempre es deseable que una decisión importante en la vida de un joven esté consultada y a ser posible consensuada con sus padres o tutores y un embarazo en la adolescencia es una de las más importantes que se puede encontrar una menor.

La adolescencia es un momento del desarrollo en que se empiezan a tomar las primeras decisiones propias y se establecen las bases para llegar a ser un adulto autónomo, y en este camino es positivo que los adultos puedan participar en las elecciones de una manera constructiva y respetando la autonomía de los jóvenes en sus decisiones.

La sexualidad es algo positivo e inherente a la vida y esta se abre paso a través de los chicos y chicas que debieran poder vivir su sexualidad de manera madura y como un encuentro satisfactorio con otros jóvenes de su edad.  El despertar sexual implica la capacidad reproductiva y es responsabilidad de los padres y de los profesionales de los ámbitos sanitarios y educativos advertir sobre los embarazos no deseados y dar la información necesaria para tomar las medidas para que estos no se produzcan.

Por nuestra experiencia profesional sabemos que un embarazo temprano suele estar asociado con alteraciones en el desarrollo de la joven como fracaso escolar, aislamiento, sentimiento de culpabilidad, en muchos casos ideación autolítica y una maternidad precoz puede traer estos trastornos y además puede llevar a la joven a la marginalidad y a la pobreza.

En nuestro trabajo con situaciones de menores en riesgo o con algún trastorno mental en la joven o en el ámbito familiar, vemos que no siempre es posible en casos de embarazos no deseados contar con el apoyo paterno para tomar la decisión más adecuada.

La propuesta de la nueva normativa legal viene a intentar subsanar esta carencia, no está pensada para que todas las jóvenes puedan recurrir a una interrupción voluntaria del embarazo, menos aún para que lo hagan sin consentimiento paterno,  sino que se está legislando para aquellos casos excepcionales, de cierta conflictividad o marginalidad donde no es posible esperar el acuerdo de los padres o tutores y así evitar que la menor deba continuar un embarazo no deseado que agravará un posible trastorno mental o una situación de marginalidad y que significará un condicionante para el resto de su vida.

Agustín Celaá
CSMIJ-Calella.